Crecí escuchando que debía hacerlo todo bien siempre , buena estudiante, buena hija, buena hermana, buena amiga…… un sin fin de buenaaaa. Cuando no cumplía con aquello que se me decía hacer. Que claro era lo correcto para mi, aquello que yo sentía no era importante pues estaba creciendo y un adulto sabia mejor que yo de mis emociones!. Hoy adulta siento que esas experiencia me ayudaron a ser la mujer que soy. Mi voz se escuchada cuando no me siento cómoda, cuando no respetan mis limites, cuando recibo una opinión no solicitada y lo mas importe aprendi a moverme de lugares en los cuales no quiero estar!!! Claro tengo momentos en los cuales me abrumo con los problemas de afuera, hay miles de cosas que aun no se resolver, aquí llega el trabajo personal y sobre todo de todos los días, como soltar aquello que me lastima o aquello que no puedo controlar.
Que hago en esos momento pues…aquí te comparto lo que me ayuda a mi. Lloro, me hago botila, como chocolates o algo dulce, me abrazo a mi misma, guardo silencio por horas, si horas… Luego me ducho con agua calentita, escucho musica bonita, me visto con mi ropa favorita. Regreso a la sala de mi casa. Abrazo a mis perros que son tres, mi hijo, mi esposo y les digo: Me fui, por que necesitaba estar conmigo… ahora estoy mejor!.. Solar muchas veces no es agradable…en realidad nunca es agradable. Pero ahora lo puedo hablar, en ocasiones hasta me es fácil explicar a otros como siento cada emoción y luego sonreír.
Como casi siempre, en realidad siempre busco una información científica para todo, te resumo lo que aprendi: Llorar liberar oxitocinas y endorfinas ambas hormonas te ayudan a sentir sensación de calma y bienestar. Hacerte bolita o posición fetal permite que los músculos se relajen de forma natural y alivia la rigidez de la espalda. El chocolate como debes saber es antidepresivo pues tiene feniletilamina (la misma hormona del enamoramiento), Abrazarnos nos ayuda también a liberar serotonina y dopamina. En mi explicación personal, estar en silencio me ayuda a autoanalizarme y conectar conmigo, así como engreírme con una ducha calentita y mi ropa favorita. Unas costas palabritas con mi familia así dejo en claro que es mi proceso personal, no tiene nada que ver con ellos y necesitaba reconectar conmigo para compartir mi nueva y mejorada yo. Soltar es un trabajo que duele pero cuando lo asumen como practica diaria aceptas y agradeces pues dejar ir, soltar es necesario para recibir nuevas experiencias, nuevas personas, nuevos aprendizajes.
