Hace poco llego hacia mi una canción de Pedro Capo, «La Fiesta». La escuchaste? no!, entonces búscala, seguro te gustara. La letra es muy linda y la musica también pero una una frase que llamo mi atención: «Las buenas personas no se entierran se siembran»… Debo confesar que en estos últimos tiempos mi concepto sobre la muerte cambio no estoy segura si, por que ahora soy madre, por que migre pues siento que mi corazón creció el doble, se expandió…. entre el amor a mi familia aquí en Berlin y aprender a amar en la distancia a mi familia en Peru. Entonces cuando pasa por mi mente el pensamiento que algún miembro de mi familia parta a otro plano, simplemente me rompo. Es tan loco como funciona la mente pues aquellos pensamiento que nos causan dolor o angustia el damos el poder de alterar nuestras emociones.
No estoy segura si te conté que medito, me gusta el silencio aprendi a escuchar el ritmo de mi corazón, puedo reconocer, no siempre.. (es una entrenamiento diaria) Cuando la tristeza me sobrepasa y pido ayuda. En otro momento te contare cuanto me costo pedir ayuda… Regresemos a esos pensamiento que se estacionan en tu cabeza, sin pagar peaje, sin dejar espacio para que otro pensamiento entre. Así imagino mi cabeza cuando estoy triste como un gran estacionamiento de autos y claro no pueden quedarse allí todo el tiempo deben circular y yo decido a quien le doy membresía (jajaja) Claro los buenos pensamientos, esos que me hacen sentir en paz, serena y sobre todo que siempre terminan en una sonrisa
Así que hace, mucho tiempo creo que 5 años atrás. Le digo a las personas que amo, que las amo a diario…si a diario!. A mi familia en Peru las veces que hablo con ellos. Aunque se que la muerte es parte del ciclo de la vida. Lo aprendi en la escuela, también en la universidad soy Microbiólogo, conozco de los ciclo biológicos. Creo en la energía y estoy completamente segura que cuando perdemos nuestro cuerpo físico seguiremos conectadas por nuestra alma, por esa energía sutil del amor. Aun estoy segura que perder a quien amamos, dejar de sentir su perfume, la suavidad de su piel, cabello, su calor en un abrazo o el amor en su mirada. Es un dolor que con el tiempo se transforma en cicatriz, que siempre dolerá. Que nuestro trabajo es mirar esa cicatriz con amor, pues no enteramos a quienes amamos los sembramos, en nuestros corazón y por amor a ellos florecemos para honrarlos y recordarlos. Es aprender amar y recordar a quien ya no tenemos fisicamente… como? prestando atención a lo sutil: El olor de su comida favorita, releer su libro preferido, comprar flores de su color favorito, bailar o cantar esa canción que tanto le gustaba y sentir el amor su amor de regreso… En el viento que te remueve el cabello, la brisa calentita en tu rostro, una mariposa que entra a casa sin avisa. El amor estuvo y estará siempre, sin importar el tiempo. Te abrazo.
Te comparto un episodio hermoso E34: Como transitar el duelo de un ser querido
